"ELA" es una enfermedad paralizante, progresiva, en la cual las células nerviosas motoras dejan de funcionar y a veces mueren; los músculos que funcionan activados por tales células, quedan fuera de control y se paralizan.

 

En la actualidad la ciencia médica no tiene respuestas exactas de cuál es la causa de "ELA" y tampoco existe un tratamiento médico curativo; sin embargo, en los últimos años se han desarrollado algunos medicamentos que ofrecen buenas perspectivas, pero aún se encuentran en fase experimental.

¿Qué es "ELA"?

Los primeros síntomas incluyen debilidad en los músculos y fatiga, particularmente después de ejercicios moderados.

 

La debilidad y la parálisis son simétricas y habitualmente en las cuatro extremidades pero sin alterar el movimiento de los ojos.

 

La parálisis progresa de una parte del cuerpo a otra con irregularidad. No importa que tan larga sea la parálisis, no hay deterioro en las facultades mentales, en los sentidos de oído, vista, gusto, tacto y olfato, tampoco hay deterioro de la función intestinal.

1era. Etapa

• Disminución de la fuerza en una extremidad.

• Puede caminar.

• Disartria (dificultad para articular palabras).

• Insuficiencia respiratoria.

• Disfagia (dificultad para deglutir, tragar saliva).

2da. Etapa

• Disminución de la fuerza en dos o más extremidades.

• Camina con dificultad.

• Inicia hipotrofia de extremidades afectadas (adelgazamiento de extremidades).

• Puede haber disfagia y disartria leves.

3era. Etapa

• Disminución de fuerza de las cuatro extremidades.

• No camina.

• Disartria.

• Disfagia moderada.

• Insuficiencia respiratoria moderada o leve.

• Mal manejo de secreciones respiratorias.

4ta. Etapa

• Disminución generalizada y severa de la fuerza muscular.

• Postrado en cama y silla de ruedas.

• Disfagia, disartria e insuficiencia respiratoria severa.

• Presencia de complicaciones.

En un 90 a 95 por ciento de todos los casos de ELA, la enfermedad ocurre aparentemente aleatoriamente sin ningún factor de riesgo claramente asociado. Los pacientes no tienen una historia familiar de la enfermedad y no se considera que los miembros de su familia tengan un riesgo mayor de desarrollar ELA.

 

Como se diagnostica la ELA:

• Historial médico, síntomas, pruebas de laboratorio.

• EMG ( Electro Miografía)

técnica especial de registro que detecta la actividad eléctrica en los músculos

• VCN ( Velocidad de Conducción de los Nervios)

• RMN (Resonancia Magnetica)

 

Un procedimiento no invasivo que utiliza un campo magnético y ondas de radio para hacer imágenes detalladas del cerebro y de la médula espinal.